martes, 25 de julio de 2017

Reseña: TRES ENANOS Y PICO de Ángel Sanchidrián.



Autopsias Literarias del Dr. Motosierra presenta:

TRES ENANOS Y PICO de Ángel Sanchidrián.

Wifo Medroso es un joven estudiante, cobarde y enclenque, que realizará sus prácticas de Enanología en la ciudad de Villa Trifulcas. Hasta aquí podría parecer una historia anodina y sin ningún interés. ¿Pero habría sido escrita si lo fuera? 

Mientras el becario estudia las costumbres de los enanos, el mundo se encamina hacia el desastre. 

Elfos racistas y xenófobos, una banda criminal dirigida por un niño de ocho años, enanas homicidas, políticos corruptos, trolls, orcos, guerreros errantes, ogros y magos, bosques encantados, reinas, asesinos, peleas, palizas, asedios y batallas, mentiras, secuestros, amenazas, un burro guardaespaldas y, aunque parezca increíble, mucho mucho más. 

¿Qué podrá hacer Wifo, en medio de este follón, para salvar su propia vida y la de los enanos?

A estas alturas de la vida aún no resulta extraño encontrar gente reacia al matrimonio de géneros. Recuerdo una vez, mientras indagaba entre opiniones y críticas literarias (por supuesto para copiarme y arrebatar el esfuerzo ajeno para beneficio propio), que encontré a alguien que acababa de descubrir a Terry Pratchett con el primer volumen de su famosa saga Mundodisco, EL COLOR DE LA MAGIA. Su opinión, en contra de lo que cualquiera pudiera adivinar, no podía ser más negativa, aludiendo que un género literario como la fantasía nunca debería mezclarse con cosas tan banales e innecesarias en el mundo como la comedia. Menuda desfachatez hacer que el protagonista haga reír al lector, ¿Verdad?. No, no me lo estoy inventando, y es que al parecer hay gente que considera a Mundodisco, una de las series literarias más importantes y que más ejemplares ha vendido en el mundo, una especie de herejía e insulto al mundo de la literaria, solo por el hecho de que la obra, además de emoción y drama, también busca en sus historias el logro del sano ejercicio de la sonrisa, e incluso de vez en cuando provocar una gratificante carcajada. Y puede que Pratchett sea una de las más importantes referencias para ejemplificar esto, pero no la única.

Géneros tan exigentes y a su vez saturados como son el terror o la fantasía han tenido muchos representantes cómicos entre sus publicaciones. Christopher Moore, Neil Gaiman, William Goldman, por nombrar unos pocos no solo han ofrecido ofertas que mezclan cualquier aventura que debería impactar o cautivar al lector con un desenfreno de situaciones absurdas, hilarantes o paródicas, y sinceramente, el futuro inmediato para estas iniciativas parece prometedor en nuestro país viendo la cantidad de autores y obras que abarcan estas fusiones y creaciones de Espada y Carcajada. Y por supuesto debemos mencionar si hablamos del presente, TRES ENANOS Y PICO de Ángel Sanchidrián.

Aunque muchos no le recuerden por su nombre (No, aquí no viene esa frase pseudo épica de "se nos conoce por nuestros actos"), quizá sí por su aportación al entretenimiento en las redes sociales con sus SINOPSIS DE CINE, que también fue convertido en libro. Desternillantes resúmenes de películas de todo tipo capaz de arrancarte nuevas carcajadas antes incuso de haberte recuperado de la anterior y de llenar vasos enteros con la lágrimas de las risas que han provocado a sus miles de seguidores. Sin olvidarnos de su primera novela, LA LUISI, una especie de parodia a todo lo relacionado con la novela romántico-erótica y que no hizo sino abrirle las puertas a un público, no más amplio que el de Internet, porque eso es imposible, pero sí más ¿Exquisito?, ¿Erudito? Jajaja...

En fin, pongámonos serios. No quiero que la gente se me asuste. TRES ENANOS Y PICO no es un humor tan desenfrenado que en ocasiones alcanza lo enfermizo y perjudicial para la salud del lector como lo que rezumaban sus famosas reseñas de largometrajes. Sanchidrián practica aquí un humor paródico, respetando el género pero tratándolo con delicadeza y crueldad a partes iguales, como si el autor golpeara metafóricamente a Tolkien con un tablón lleno de clavos... esterilizados.
Esta aventura nos presenta a Wifo, el clásico joven al que nadie toma en serio y todo el mundo le vacila, los camareros le suben la cuenta del restaurante y las señoras se le cuelan en las pescaderías mientras él no para de sonreír. Pero Wifo tiene un sueño: ser un reconocido erudito de la historia antigua y la educación, y para ello deberá emprender un arduo y arriesgado viaje para conocer y documentar la historia y costumbres de la comunidad enana. Hasta ahí todo bien, todo normal... el problema es que cuando se juntan conspiraciones élficas por la dominación mundial, fiestones que van más allá de la resistencia media humana, orcos, trolls, trolcos y demás criaturas regurgitadas del folclore tradicional y de circos mediantes, la cosa termina desmadrándose de manera que la palabra "catástrofe" se vuelve demasiado recurrente en nuestra mente.

Lo que aquí se nos propone es una aventura sencilla, que tiende a la linea recta pero eso si, realizando muchas paradas que dan lugar al engrose del tomo, que no de la trama. Dicho de otro modo para que me entendáis, TRES ENANOS Y PICO es una historia que fácilmente podría haber ocupado la mitad de páginas sin sacrificar un ápice de su argumente central ni perder sabor en su principal ingrediente cómico. En cambio Sanchidrián usa a su favor multitud de situaciones alternativas, paradas en el camino de un largo viaje y, por supuesto, a numerosos personajes secundarios de lo más pintoresco para ofrecer al lector un amplio catálogo de sketches humorísticos con el aparente único objetivo de sumar una nueva sonrisa en la lista de sus victimas. ¿Una forma alternativa de relleno? Pues mira, no voy a decir que no, resulta demasiado evidente, pero a favor del escritor he de decir que sabe cómo compaginar esa "paja" con el principal hilo conductor, impidiendo que olvidemos cuál es el objetivo de Wifo y compañía en cualquier momento. Compañía en la que por supuesto, se esfuerza en incluirnos.

Pero por contra...
Por contra también debo ser sincero y reconocer que la lectura de TRES ENANOS Y PICO me ha resultado en ocasiones (así, en plural) pesada y un tanto cargante. Esto no es porque la historia principal resulte aburrida. Al contrario, Sanchidrián ha creado un mundo atractivo, interesante y lleno de contrastes. Cada comunidad, cada raza y fragmento de la historia antigua de estos tiene algo que aportar con lo que enriquecer su trasfondo pese a lo relativamente sencillo con lo que comienza nuestro primer vistazo y cuya evolución tampoco supone datos excesivamente relevantes o totalmente originales. El problema radica en la aparente necesidad del autor de cubrir cada párrafo, cada línea y hueco entre palabras de una nueva coña o gracia. "Zi, pero reirze es lo maz chachi del mundo mundial y no exizte nada maz zano que la riza" dirán algunos. Vale no tengo nada en contra y no pienso burlarme de tal afirmación, y es por eso que hay que dejar claro cuál es el público objetivo de esta novela.

Puede que los que se interesen por la última obra de Ángel Sanchidrián busquen por encima de todo echarse unas risas durante un rato y ya si eso compaginar un chiste tras otro formando en su conjunto algo parecido a una historia. Pero también existe otro grupo de personas, aquellos que al abrir el libro añoran sumergirse en una trama que enganche, emocione, impacte y divierta, y si esa diversión produce alguna carcajada o una sonrisa perenne pues, mejor que mejor.
Bien, quiero que quede claro que TRES ENANOS Y PICO, independientemente de lo exigente que sea el lector, tiene todos los ingredientes necesarios para encandilar al segundo grupo, pero es el primero el que realmente va a encontrar aquí lo que realmente busca, una historia cómica que se apoya de un trasfondo fantástico y no al revés, eso es, una aventura del género que usa a la comedia para respaldarse a la hora de ser contada.

Aún así quiero insistir en que el humor que predica aquí Sanchidrián no es tan extremo y descarado como el de sus artículos cinematográficos que le dieron a conocer. En esta novela es suma protagonista la parodia y la sátira, y no duda en hacer uso de la crítica social para crear in reflejo de la sociedad bochornosa de nuestro mundo (país) y trasladarlo a un entorno que aún cree en la magia y las criaturas de leyenda como aquí creemos todavía en las ayudas sociales. Así, temas como la educación, la situación laboral, el racismo, la delincuencia, la inmigración, la política y la corrupción entre otros tienen su espacio en las idas y venidas de los protagonistas a través de Villa Trifulcas, Forcejeo o Velaria. Sin olvidarnos de un mogollón de referencias a obras cinematográficas o literarias que también se encuentran presentes aquí a modo de huevos de pascua o refuerzo humorístico.

Unos protagonistas los citados en los cuales recae buena parte de la razón de ser y la fuerza de la novela, mezclando estereotipos de personajes tradicionales de la fantasía épica con otras personalidades de lo más contradictorias o inesperadas y aprovechando estos matices para exprimir al máximo las características de cada uno, ya sea por sus costumbres manías o actitudes en general frente a las pruebas y situaciones que se les presenta, ofreciendo además a la trama giros tan inesperados como delirantes. Es una pena, eso si, que algunos personajes no hayan sido aprovechados como merecen, como es el caso del burro Tiranus o de Agonio, cuya presencia no va más allá de ofrecer una escena destacable y poco más.

Por cierto, me extraña mucho que una novela que casi alcanza las 500 páginas y que como decía anteriormente a veces corre el riesgo de resultar algo cargante, posea un final bastante apurado, o más bien apresurado y deficiente si lo comparamos con la cantidad de información que el autor nos ha otorgado hasta llegar a este punto, donde parece que le entra alguna especia de prisa por acabar, y lo que debería ser un cúmulo de momentos épicos, heroicos y dramáticos pasa más rápido que un tren de alta velocidad sin parada en la estación, dejando muchos cabos sueltos y dudas resueltas a medias... Que oye, a fin y al cabo no deja de ser una costumbre en los libros de éste género, por eso de la posible continuidad ¿No?.

Así y todo, TRES ENANOS Y PICO es un buen libro. Muy bueno teniendo en cuenta que mis expectativas eran mínimas. Ángel Sanchidrián firma una segunda novela ligera, muy divertida que cumple con su propósito principal, que no es otro que ofrecer a cualquiera, ya sea lector asiduo de fantasía o no, un rato (tirando a largo) agradable, ameno y gracioso. Un producto que no busca acumular premios y maldita la falta que le hace, sino que simplemente su sola mención genere una sonrisa más grande o más pequeña entre sus lectores. Algo que a este hombre se le da de maravilla y que, en los tiempos que corren ya es de por sí un gran logro.

jueves, 13 de julio de 2017

Reseña: FUEGO de Joe Hill



Autopsias Literarias del Dr. Motosierra presenta:

FUEGO de Joe Hill.

Nadie sabe dónde y cuándo se originó, pero una plaga se ha extendido por todas partes. Los médicos la llaman «Trichophyton draco incendia»; los demás, escama de dragón, una espora que marca la piel de los contagiados con manchas negras y doradas antes de hacerles estallar en llamas. Y no hay antídoto.

La enfermera Harper Grayson está embarazada y ha visto a centenares de pacientes arder... o los veía antes de que el hospital se incendiara. Ahora sólo puede fijarse en las marcas que han empezado a recorrerle la piel. Mientras todo a su alrededor se ve envuelto en el caos por la enfermedad y los grupos que pretenden exterminar a los contagiados, Harper coincide con un misterioso desconocido que deambula entre los escombros con indumentaria de bombero y las marcas de la espora. Sin embargo, no arde. Es como si hubiera aprendido a usar el fuego a modo de escudo para las víctimas... y de arma contra los verdugos.

No es desconocido por los lectores (entre otras muchas cosas que tienen que ver con deseos de una situación económica más propia de un narcotraficante o con estanterías que haría llorar al más ambicioso de los diseñadores de interiores) la necesidad de un guía, de unas señales que puedan ser usadas como marcadores de ruta, para reconocer elementos del terreno y no rodearse solo de referencias desconocidas.
Esto se traduce en que muchos, a la hora de empezar un libro de un nuevo autor, buscan en sus líneas y estilo cierta influencia de otros escritores conocidos, o lo que es lo mismo, poder decir a la hora de buscar las razones por las que nos haya gustado o no un libro que es porque nos recuerda a algún escritor que admiramos u odiamos.
Es normal que por ello muchos escritores noveles o que llevan relativamente poco escribiendo sus historias vean en ese ejercicio lo más parecido a un halago o un impulso a seguir adelante. Aunque no falta quien se tome eso demasiado al pie de la letra y se plantee como objetivo (casi siempre erróneo), el parecerse todavía más a sus referencias.

No me cabe duda tampoco de que también existen aquellos escritores que se toman estas comparativas como estigmas de los que siente hasta vergüenza mostrar, una serie de obstáculos que dificultan su carrera y sobre todo la búsqueda de un estilo propio. Y veo en Joe Hill un claro ejemplo de esto.

Todos los que alguna vez hemos leído algún libro suyo hemos buscado intencionadamente semejanzas, influencias, rasgos en sus escritos que nos recuerden de cualquier modo a los de su padre, Stephen King, y de ese modo inintencionado solo hemos conseguido que el alumno se mantenga a la sombra del maestro, y al final son muchos de sus seguidores los que no permiten que Hill eche a volar para desligarse completamente de su apellido paterno.
Algo por otro lado totalmente injusto, porque Joe Hill ha demostrado desde sus primeros trabajos que poco o nada tiene que ver con su padre cuando se trata de crear mundos, excepto en el hecho de ofrecer novelas sobresalientes donde el terror predomina por encima de todo. FANTASMAS fue una colección de relatos que ya gozaban de un estilo y una manera propia de enfocar las historias donde los elementos fantásticos en ningún momento son frenados por el factor realista. EL TRAJE DEL MUERTO o CUERNOS no hicieron sino fortalecer y justificar esta opinión, demostrando que la historia no es solo lo que se resume en la sinopsis, sino que cada elemento, cada personaje tiene algo que contar, y enriquecer la trama principal. Con NOS4A2, el escritor firma su obra maestra , convirtiéndolo en uno de los más dignos sucesores del payaso de Derry, al menos a mi parecer. Una excelente e imaginativa aventura llena de fantasía, horror e ideas brillantes.

Sin duda todas estas obras han supuesto para Joe Hill, pasos, zancada e incluso saltos en un currículum  literario que, repito, injustamente ha sido comparado sin cesar con el de su padre. Injustamente,... tal vez hasta ahora.

FUEGO (Título adecuadamente adaptado del original THE FIREMAN, cuya traducción literal habría hecho imaginar a cualquiera que está ante la narración de las desventuras de un gigoló especializado en fiestas temáticas) es su más reciente novela. Una historia que, a diferencia de sus otros trabajos, se aleja de los dramas íntimos o que afectan a un número bastante limitado de personajes para ofrecer una visión personal del fin de mundo , convirtiendo al gran azul en un yermo de cenizas.
Porque es así . Aquí no encontraremos a un hombre atormentado por las visitas de un fantasma bien vestido, ni a un joven que busca al asesino de su novia valiéndose para ello de una peculiar habilidad. Ni siquiera seremos testigos de las peripecias de un psicópata venido del otro mundo, su Rolls Royce Wraith y sus toneladas de rencor y mala leche. En esta ocasión, lo que FUEGO nos ofrece es simple y llanamente el fin del mundo, una epidemia a nivel mundial, una espora que convierte a los afectados en antorchas humanas y que demuestra , en contra de ciertos dichos populares, que el fuego no purifica, solo mancilla, destruye y arrasa con todo lo que encuentra a su paso.



No obstante Joe Hill nos presenta un apocalipsis bastante relativo, puesto que pese a que los recordatorios de un inminente fin son abundantes, la sociedad no ha sucumbido del todo, o al menos es eso lo que quieren hacernos pensar. Equipos de salvamento, investigadores, ejércitos del gobierno o patrullas vecinales o estatales pretenden, desde el comienzo de la infección, mantener cierto orden y estabilidad usando para ello maneras terribles y siendo este uno solo de los elementos que a medida que avanzamos en la historia suponen un cúmulo de contrastes que pueden provocar cierta confusión en el lector, no teniendo claro éste si está ante el principio del fin o ya ha llegado a una nueva era postapocalíptica.

Por suerte, FUEGO es una de esas historias que van enriqueciéndose y alimentándose a si misma a medida que avanzamos, siendo su primer tercio un compendio de incógnitas, misterios y preguntas en apariencia arbitrarias, y es curioso, porque esta primera toma de contacto que puede abarcar fácilmente las primeras doscientas o trescientas páginas, mientras que a algunos les pueda parecer la parte más densa y cargante del libro, en mi caso es donde más cómodo e interesado me he sentido. Quizá se deba a que es el periodo en que al lector se le permite rellenar él mismo los huecos libres y usar la imaginación, donde se conocen a los personajes principales, pero no lo suficiente como para saber de lado de quién estar. Y por supuesto, contemplamos sumergidos en la más completa ignorancia los primeros efectos de la llamada Escama de Dragón.
Y esto pasa porque Joe Hill llegados a un punto empieza a desarrollarlo todo dándonoslo todo demasiado mascado, arrebatando al espectador cualquier posibilidad de sacar sus propias conclusiones, eliminando aquellos elementos de una razón de ser que solo puede ofrecer lo inverosímil y fantástico.

Aún así, todo esto se compensa con un derroche de originalidad propia del autor, el cual no escatima en detalles de todo tipo, desde lo concerniente al Trichophyton Draco Incendia y su funcionamiento, como dotando a cada personaje indiferentemente de su importancia en la historia principal, de trasfondo, vida y pensamiento propio y diferenciado, pese a que el factor contraste también afecta a este apartado. Si, el mimo con el que Hill trata a sus creaciones es fantástico, ofreciendo algunos ejemplos de elaboración de personalidades realmente memorables, pero por desgracia en no pocas ocasiones en las que la creación del escritor le invita a éste a seguir el camino que ellos elijan (algo así como ver como la historia se escribe sola, dejando espacio incluso a la improvisación, para que nos entendamos), no se lo permite y obliga a cada elemento a seguir un guión, a no tomar una ruta alternativa que desemboque en lo inesperado de improvisar o un giro que ni el mismo que lo escribe espera. ¿Qué provoca esto aparte de unas acciones y reacciones un tanto bruscas y forzadas nacidas solo para no salirse de un guión preestablecido? Pues dos cosas principales:

Por un lado tenemos una historia tremendamente predecible, plagada de clichés y nudos con los que no es nada complicado adivinar el siguiente paso que dará uno u otro personaje. Da la impresión de que FUEGO es el ejercicio más comercial y dirigido a un publico más general de los que ha escrito Joe Hill, y eso se nota en como lleva adelante una historia que de por sí apenas arriesga.
El otro factor que se ve afectado por este guión que no se sale del mapa es, por supuesto el papel que desempeñan sus protagonistas. Y es aquí además donde encontramos un deje aparte del sello personal del escritor a favor de la pluma de su padre. Son sus relaciones reflejadas e actos y diálogos los que cargan con casi todo el peso de la trama. Buenos, malos víctimas o verdugos, cada uno de ellos tiene algo que decir o que hacer en FUEGO más allá de disfrutar de su minuto de gloria, y es a través de los ojos de los protagonistas principales, destacando las figuras de Harper, el bombero y algunos más que se nos describe el trasfondo que rodea cada situación, centrándose más en lo que estas les hace sentir a cada uno que limitándose a describirlo al pie de la letra.
... Aunque aprovecharía este momento para criticar lo mal que se ha tratado a un personaje como Jakob, destinado a tener una relevancia brutal y tan lleno de promesas de momentos imperdibles para acabar relegado a un simple punto de parada obligatoria para la continuación de la trama y poco más.

Resultan extrañas las ideas que a un lector les puede pasar por la cabeza mientras lee un libro y relaciona las situaciones vividas con el entorno cotidiano. Es por eso que FUEGO parece querer llevar la convivencia de los grupos de personajes a derroteros tan conocidos como son las redes sociales. No faltan aquí nuevos agregados, veteranos en muchos campos, los adorados y sus incondicionales seguidores, así como aquellos marginados cuyas opiniones son rápidamente descartadas y tildadas casi de herejía cuando van en contra de los ideales no propias, sino muchas veces heredadas de esas figuras de culto. Y trolls, no faltan quienes solo quieren echar por tierra el trabajo logrado con gran esfuerzo, buscando una recompensa prometida o creyendo que así hacen el bien.
Todos estos elementos tan propios de los lugares de reuniones que abundan en Internet son llevados  a las páginas de FUEGO a un extremo al que solo se podría llegar en un ambiente donde el siguiente minuto podría ser el último y cualquier hostilidad podría acabar en un desastre de proporciones catastróficas. Una manera ésta de hacer de su lectura una experiencia gratificante para quien espera numerosos giros de acontecimientos, sorpresas y un ritmo y estructura aceptable pese a su linealidad y previsibilidad.

Además, como es costumbre y parece ser ya cosa de familia, todo sea dicho de paso, la historia se apoya constantemente en multitud de referencias de todo tipo, literatura , música y el cine (son numerosos los guiños y homenajes a la obra de J. K. Rowling y al clásico de Disney Mary Poppins), elementos en apariencia insignificantes, pero que a su manera enriquece y ameniza la lectura y consigue a su modo acercarnos un poco más a la vida de los involucrados y hacerla verosímil.

No me cuesta reconocer que, pese a que es el trabajo que menos me ha gustado de Joe Hill, he disfrutado muchísimo con FUEGO, y aunque no deja de ser un paso atrás en lo concerniente a la búsqueda de un estilo y personalidad propio, no deja de ser un paso necesario que nos presenta de nuevo a un escritor capaz de seguir creando cuentos actuales de un atractivo envidiable, por ejemplo visualmente, ya que la historia por si estructura, ambientación y escenario fácilmente podría recordar a novelas como LA CÚPULA  o LA NIEBLA, y por lo tanto no cuesta nada imaginársela convertida en serie o película. Pero también imaginativa, donde la mezcla de terror, fantasía y drama pocas veces resulta demasiado chocante o forzada.

¿Problemas? Los ya mencionados, su progresiva pérdida de interés pasado el primer tercio de la obra, volviéndose demasiado densa en más momentos de los que a uno le gustaría, unos personajes cuyas decisiones y evolución a veces no casan con la lógica y por supuesto, esa involuntaria necesidad de referirnos a su autor como "el hijo de Stephen King" en lugar de sencillamente Joe Hill.

Obviamente no puedo sino recomendar FUEGO. No solo porque sea una muy buena historia llena de momentos verdaderamente terroríficos y mágicos, sino que es la mejor elección para quien aún no se ha aventurado con ningún libro o relato de esta eterna promesa de la ficción, por ser su título más accesible y equilibrado, aunque ello signifique no ser éste su momento más arriesgado y valiente.

Pero soy paciente, y estoy deseando volver a sentir ese nudo en el estómago que tan bien supo causarme NOS4A2.

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Joe Hill Saludando al Dr. Motosierra
Carlos, Rock ok! Thank you for reading, Doctor Motosierra.

martes, 4 de julio de 2017

Reseña: GASMASQUE Nº 0 de VV.AA.



Autopsias Literarias del Dr. Motosierra presenta:

GASMASQUE Nº 0 de VV.AA.

Lo que están a punto de presenciar en este número 0 de GAS;ASQUE, es un totum revolutum de cine, música, y cultura popular cocido batido y regurgitado por gente de bien. GasMask Editores os invita a un pase psicodélico, terrorífico, surrealista, ensayístico y de ficción científica lleno de artículos, traducciones de rarezas bibliográficas, ficción oscura y máscaras de gas.

Hace unos días asistimos al evento ¡HOSTIA UN LIBRO! celebrado en Madrid. Un festival cultural que tiene como objetivo promover la literatura y los guantazos a mano abierta... bueno, esto último con moderación y siempre bajo el cariño, el respeto y la promoción intelectual. Este era el tercer año en que la asociación responsable y los invitados colaboradores promovían la microedición y a la pequeña editorial, y lo más triste de todo es que seguramente muchas personas habrán dejado de leer a partir de este punto en cuanto han visto términos tan peliagudos como "microedición" (uy, eso no lo compra nadie) o "pequeña editorial" (Ja, mira a esos muertos de hambre) por pérdida de interés o simple miedo a lo desconocido, y se habrán vuelto a la sección de los más vendidos de la Casa del Libro, porque el sello Bestseller siempre es símbolo de calidad, ¿Verdad?. Si, es una pena porque muchas veces este tipo de eventos suelen representar la equis del mapa del tesoro de quien se aventura a buscar experiencias realmente confortantes, nuevas, únicas y valientes.

Buena prueba de ello es la presencia, ya sea con stand propio o por medio de librerías especializadas, de sellos atípicos pero necesarios que se han atrevido a traernos productos tan arriesgados como maravillosos. Gente como la de Antipersona y su constante disección del lado más oscuro de la ética humana, el mayor exponente de introducción del género bizarro por parte de Orciny Press, Kelonia, con títulos que nada tienen que envidiar a éxitos de fantasía de grandes editoriales, La Librería de Carfax y sus fuertes primeros pasos con clásicos contemporáneos del terror, Pulpture, Cazador de Ratas, Apache, Cerbero, y por supuesto Gasmask Editores, con los que nos vamos a quedar un rato hablando...

Son pocas las experiencias a las que, baje el sello de esta editorial he dedicado mi tiempo, pero ha sido suficiente para dejarme claro que sus temáticas y manera de tratar los asuntos en cuestión ni busca ni encuentra la indiferencia del lector. Así, por ejemplo BASTARD MOVIES, aparte de ser una hilarante colección de críticas cinematográficas es una lección de humildad, que viene a decir que, por mucho esfuerzo, por mucha dedicación y sacrificio que hay detrás de una película, si ésta es una puta mierda, nunca va a dejar de serlo, y nadie debería en consecuencia, reprimirse a la hora de decirlo... lo que me hace preguntarme, ¿Para cuándo un BASTARD BOOKS?
Por otro lado, CUERPOS. LAS OTRAS VIDAS DEL CADÁVER de Erica Couto.Ferreira nos trae un tema atípico y a veces peliagudo como es la conservación y estudio del cuerpo humano difunto, incluyendo su trato no solo como objeto de academias, sino también como escultura o reliquia, así como la exposición del trabajo del verdugo tratado casi como una ciencia o evidencias que acrecientan la existencia del vampiro más allá del mito.

GasMask Editores es una editorial cuyos mayores esfuerzos son centrados en el ensayo. En su corta vida ha dedicado obras a las figuras de H. P. Lovecraft, Robert E. Howard o Alan Moore, así como a temas como la mencionada vida del cadáver o la hiperstición, usando para ello la figura de Slenderman. Era de esperar que en estas circunstancias y basándose en el material publicado hasta la fecha y la difusión que éste merece y necesitaba la existencia de algo como GASMASQUE, un fanzine cuyo número cero funciona perfectamente como catálogo y muestra de la editorial, aportando pequeñas píldoras y muestras del pasado, presente y futuro de esta gente, dejando claro cual es el camino que van a tomar.

Nunca me he sentido muy dentro del fandom, y no es que a lo largo de mi vida de devoralibros hayan sido pocos los fanzines que he leído, sufrido o disfrutado, es que GASMASQUE es lo más cercano que he estado nunca a éste tipo de publicaciones y es por ello que tampoco sé como analizar esto más allá del entretenimiento y curiosidad producida por su contenido al que no le falta nada de ambos elementos.
Estamos ante una publicación de 84 páginas, en formato DIN A5, de hoja grapada y en blanco y negro. Un formato supongo que ideal para una revista que busca la importancia del contenido por encima de todo lo demás, pero que sinceramente, como consumidor y lector que soy veo en ponerle al ejemplar el precio de 6,5€ algo excesivo tal vez, por mucha faja plateada o dorada que lo adorne, y por muy limitada que sea la edición (bueno... admito que una tirada de 100 ejemplares se acerca bastante al concepto de edición limitada...)

GASMASQUE abarca muchas ramas de ámbito cultural, aportando a su contenido variedad tanto en temática como en untos de vista y estilo, Así, por ejemplo, la banda sonora de la lectura la ponen artículos sobre la época en la que hablar de Alice Cooper era hablar de Pink Floyd, pero también sobre los primeros artilugios inventados para la creación de música electrónica. Un articulo firmado por J- Miguel Martín Skywalker interesantísimo, cuyas consecuencias no solo se verían reflejadas en los géneros más conocidos y comerciales, sino que tendrían gran importancia en músicas más experimentales y específicas como el dark ambient, drone, etc.

El cómic como medio imprescindible para conocer la cultura actual también tiene acto de presencia de mano de M. Ángel Villalobos, que nos habla a lo largo de un texto de lo más ameno y lleno de curiosidades de los toqueteos (y abusos) de las drogas por parte de un icono del arte en viñetas como es Grant Morrison.

La gente de BASTARD MOVIES no podía estarse quieta, y para la ocasión Bartolo Sáenz de Heredia y SpiderIgnacios en el Avión no hacen a modo de doblete, un desternillante análisis de la segunda trilogía de StarWars y Rogue One, y alertados quedáis de que son capaces de arrancar lagrimas a carcajadas a cualquiera y que, no obstante no carece de cierta lógica y reflexión meditativa.

Como no podía ser de otra forma. la sección de arte viene representada por anuncios de distintas épocas, lugares y culturas del artículo que la editorial ha convertido en su sello identificativo y que simboliza en cierto modo la protección que sus publicaciones suponen contra la toxicidad de aquello que nos rodea y corroe en la cruda realidad: Las mascaras de gas.

Por supuesto, no nos olvidamos del siempre auto proclamado principal protagonista del fanzine, la literatura, cuya presencia viene reflejada por una parte por un par de traducciones de textos cuya autoría firman Arthur Conan Doyle y Glenn Lord. Documentos cargados de interés y sobretodo curiosidad para seguidores de ambas figuras literarias y de Robert E. Howard.
Sin restar importancia a un conjunto e reseñas que conforman un recopliatorio de bolsilibros cuya temática exponen las variadas facetas del satanismo (críticas a mi parecer demasiado entusiastas en ocasiones), tenemos un relato. Si, solo un único relato escrito por Pedro Rodríguez , Esto no es un Origen, y que mezcla ficción, especulación y ensayo. Una narración muy atractiva si se quiere ahondar en el Creepypasta que más tinta ha hecho correr en los últimos años.

Quizá la mayor pega del volumen radique en ese "solo un relato" que, a gusto de los exigentes lectores, ávidos de historias qui´za se quede algo corto, como disfrutar de unos deliciosos aperitivos para abrir el apetito y darse cuenta más tarde de que es el único plato del menú. Y si, soy consciente de lo que he dicho varias veces, que Gasmask fija su vista e interés en el ensayo, pero es precisamente por eso que una propuesta como ésta es la ideal para arriesgarse con la literatura de ficción, y que, en cierto modo , daría a escritores con interesantísimas ideas cierta oportunidad de darse a conocer aunque sea por un público especifico... y raro.

GASMASQUE se devora de una sentada y se disfruta de principio a fin, otorgando a gente que no conoce la editorial de irrefutables excusas para sumergirse en sus títulos pero que, para gente que ya sabe por dónde vienen los tiros y de qué calibre son los proyectiles, no es sino una manera de abrirte el apetito para luego dejarte hambriento, y más en su relación formato-precio.
Desconozco si el fanzine tendrá continuidad o solo fue un experimento, una rareza exclusiva para el evento HUL, pero si podéis haceros con uno de sus limitadísimos ejemplares tal vez, y ojala sea así, os guíe en el camino a una editorial que tiene aún mucho que ofrecer.




miércoles, 28 de junio de 2017

Reseña: EL OLOR DE LAS HOJAS MUERTAS de Sergio Moreno.



Autopsias Literarias del Dr. Motosierra presenta:

EL OLOR DE LAS HOJAS MUERTAS de Sergio Moreno.

Un cuervo posado sobre la luna.

Eso es lo que ve Darío cuando, a una semana de cumplir once años, los noticiarios de todo el planeta se llenan de imágenes que muestran una extraña sombra cubriendo parte de su circunferencia. Septiembre está empezando a alfombrar la ciudad con un manto de hojas muertas y, mientras él trata de imaginar una causa para semejante suceso, el mundo vive pegado a la televisión. Pero lo que deben ver no está tras las pantallas, sino tras los cristales de las ventanas. 

Mientras tanto, no muy lejos de allí, un hombre lo contempla todo con una sonrisa de satisfacción. Porque cree saber qué es lo que está pasando. Porque todo está escrito en un libro que le ha obsesionado desde su juventud. Siempre supo que todo lo que contaba era cierto, y ahora que el mundo parece condenado, el nombre de su autor ha pasado a ser el de su Dios particular. «Charles Hoy Fort lo sabía -se dice-. La cuenta atrás ha empezado».

Darío deberá enfrentarse al miedo y la soledad cuando el silencio se coma su vida, cuando la lluvia se lleve consigo todo lo que fue y deje únicamente a un niño con un chubasquero amarillo y una mochila a la espalda en las calles de Madrid.

Unas calles que pronto se teñirán de rojo.

Que si, que vale, que disfrutamos presumiendo de las bellezas naturales de nuestro querido planeta o de las maravillas que la mano humana a lo largo de su historia ha construido para formar parte de la eternidad y del legado de nuestra especie. Nos sentimos orgullosos de nuestro hogar, y los que tenemos un par de dedos de frente nos preocupamos por su bienestar, lamentando cuando alguien hace enfermar alguno de sus pulmones con incendios o deforestaciones, o cuando el fanatismo religioso aniquila ungidos por el odio y la ceguera, miles de vidas de nuestros semejantes o herencias artísticas de otros tiempos, de otras culturas. Nuestra alma llora y nuestro corazón se llena de rabia.

Pues eso, que si, amamos a nuestro mundo por encima de todas las cosas aunque no seamos conscientes de ello. A fin y al cabo, sin él no podríamos vivir, y ésta vez no estoy usando una metáfora romántica para acrecentar la belleza de las emociones, sino que es de cajón. Igual es ese amor, esa dependencia de su constante presencia y abrazo la que hace que en algún momento de nuestras vidas todos y cada uno nos imaginemos sin ella, fantaseando con verlo convertido en una bola de fuego y cenizas, inundado o poniendo a la especie humana en peligro de extinción a manos de algún tipo de amenaza biológica o sobrenatural.
Y sin duda en este campo los escritores, guionistas y cuenta historias en general parecen tener un don para mandar a nuestro planeta a tomar por culo cada poco tiempo y de maneras tan variadas e inverosímiles, que pocas cosas quedan que el mundo y sus habitantes no hayan sufrido ya en algún momento. Nos han echado encima plagas de muertos vivientes, nos han invadido dioses ancestrales de otros tiempos y dimensiones. Terremotos, maremotos y demás fuerzas de la naturaleza desatada ya no tienen secretos para nosotros. Los alienígenas parecen tener a la Tierra como centro turístico para hacer erasmus y hasta los seres del inframundo se dan de vez en cuando paseos por la superficie para matar el tiempo y lo que se les cruce. ¡Joder!, si hasta han demolido el planeta entero para construir una autopista...

En fin, que hemos llegado al punto en que ante las primeras evidencias de un nuevo desastre que ponga en jaque el concepto de vida que nos llega en formato libro, película o videojuego apenas consigue un efecto de vana curiosidad y un vago y desganado alzamiento de ceja. Y es que las herramientas y los materiales están ahí. Solo hay que saber utilizarlos.

EL OLOR DE LAS HOJAS MUERTAS es el resultado de la combinación de ambos elementos, teniendo como arquitecto a Segio Moreno, autor madrileño que tras probar suerte en el mundo de los relatos corto con SUSURROS DE SÓTANO Y DESVÁN y el terror sobrenatural de INSOMNIO, nos trae su visión personal del apocalipsis definitivo. Y sinceramente, soy el primer sorprendido al comprobar que el resultado es espectacular.

Aparte de bastante cansino (lo se, lo siento), la literatura Z es uno de los mejores ejemplos (al menos una buena parte de las publicaciones más actuales de dicho género)  de como el fin del mundo, el día del juicio final ha perdido buena parte de su significado emocional y, sobretodo, su impacto. Ponernos un puñado de muertos vivientes deambulando por las calles, arrastrando los pies mientras un grupo de supervivientes se refugia en un comercio u hogar una, y otra, y otra vez ha hecho que la visión general del desastre y su significado pierda completamente el sentido a favor de historias individuales de índole personal que resultarían en muchos casos poco creíbles si buscáramos el realismo más extremo en los relatos. Es decir, el fin del mundo en la literatura y el cine se ha convertido en una simple excusa en lugar del motivo o el eje en torno giran el nudo y desenlace. Así, Sergio Moreno busca y encuentra con su nueva novela el equilibrio entre la trama personal y la constante amenaza que supone cada paso, pensamiento o decisión, y lo hace de la manera más cruel pero efectiva: a través de los ojos de un niño, la más pura de las inocencias enfrentada a la más atroz de las pesadillas, un horror no siempre desconocido, pero usado de manera eficaz, sin ataduras y cargado de referencias.

Sergio parece usar su mente como una inmensa esponja, absorbe datos, escenas, influencias de todo tipo y origen y los acumula para después vomitarlos y dar forma a sus novelas. EL OLOR DE LAS HOJAS MUERTAS es el mejor ejemplo de ello y a lo largo del viaje que se nos propone no serán pocas las veces que intentemos hacer memoria recordando dónde hemos visto una u otra cosa. Y hacer eso es una perdida de tiempo ya os lo digo yo , puesto que cada elemento está compuesto por multitud de detalles que convierten lo conocido en nuevo...
Bueno vale, vamos a ser sinceros y un poco claros por una vez. Si buscáis una idea básica pero clara del tipo de relato que vamos a encontrar aquí, podríamos definirla como el resultado de una tarde de copas entre H. P. Lovecraft y Richard Matheson mientras Santiago Eximeno sirve las bebidas,... y ni siquiera así, puesto que mundos como los de los videojuegos o el cine a menudo alzan la voz muy alto en estas páginas. Dead Space, The Last of Us, The Thing, Soy Leyenda, una pizca de tonos macabros que aprobarían Brian Keene o Clive Barker de seguir escribiendo terror. Sin olvidar esa necesidad de seguir leyendo hasta el final para resolver el misterio propia de autores de nuestra tierra como Victo Conde. Siguiendo así, tendríamos una novela que, lejos de ser una aberración, un Frankenstein hecho con trozos de aquí y de allá y nada propio, parece moldeado de cero, otorgando a cada curva, cada costura, una personalidad si no propia, en absoluto reprochable.

A Fin y al cabo esta es una historia sobre el fin. Un fin que llega prácticamente antes de que la vida de muchos de comienzo, porque con solo 11 años, Darío y su familia contemplan como su existencia y el mundo que les rodea cambian radicalmente, sustituyendo preocupaciones que hoy ocupan casi todo nuestro tiempo como el trabajo o nuestro nivel económico por otros que convierten cada paso dado en un golpe de suerte si éste no acaba con alguien muerto. Un apocalipsis que Sergio se cuida de mostrar al detalle, haciéndolo evolucionar para inspirar al lector terrores e inquietudes que puede que ya conozcan de campos como el horror cósmico hasta llegar al más explícito gore, detalles que flotan en un caldo atmosférico que en ocasiones recuerdan los peores terrenos de niebla y oxido rojo de ese lugar tan conocido como es Silent Hill y sus habitantes. Y tampoco es solo el personaje de Darío el que se lleva el mérito de que el lector descubra sensaciones escalofriantes, ni la transformación de lugares conocidos (sobre todo para madrileños) en paisajes de autentica pesadilla, sino la unión de ambos y la misión que cumplen juntos.
Porque muchas veces se nos han vendido una historia de terror que, en el momento de la verdad nunca consigue salir de un relato con mucha acción, violencia, muerte y algún intento fracasado de giro argumental inquietante. EL OLOR DE LAS HOJAS MUERTAS es un crescendo rítmico de emociones donde destaca, por fin, la capacidad de tener al lector incómodo y angustiado. Sensaciones desagradables que no le abandonan ni siquiera cuando el pasaje sugiere una breve pausa de tanto sufrimiento y horror, un minúsculo rayo de luz esperanzadora, porque aquí uno se acostumbra a saber que nada de eso es cierto, que todo se puede ir a la mierda en el siguiente párrafo. Sonará típico y banal todo esto, peor alguien aficionado a la literatura de terror como yo cada vez lo tiene más difícil para encontrar la emoción que predica el género, y Sergio ha demostrado que no le gusta quedar mal en los retos difíciles.

A todo lo mencionado debemos sumarle dos sombras que cubren la totalidad del relato, y con más parentesco del que algunos creen. Por un lado es inevitable no mencionar a Charles Hoy Fort, investigador que en su Libro de los Condenados recopilaba más de dos mil hechos que ocurrieron a lo largo de la historia y que la ciencia no ha conseguido dar explicación. Una obra cuyo contenido tendrá gran importancia en esta novela, yendo mucho más allá de lluvias de sangre o manchas lunares. Otra sombra que se alza sobre la visión del Madrid apocalíptico de Sergio Moreno es la de la inconfundible y siempre bienvenida figura de Lovecraft, evidente influencia que, por cierto admiraba el trabajo de Fort y deja una clara estampa a lo largo de EL OLOR DE LAS HOJAS MUERTAS, donde se refleja su lado más visual y descriptivo y acrecenta la insignificancia del ser humano en el universo.

Tantas referencias, tantos enfoques, así como constantes cambios espacio temporales y alternancias de personajes hacen pensar que estamos ante un libro largo y denso, y es curioso porque cuando llevaba leído un tercio del mismo no podría sino afirmar este hecho, pero tras finalizarlo uno no puede evitar pensar que igual no es que Sergio alargue la historia innecesariamente, sino que la conexión con Darío y el consecuente sufrimiento igual nos supera y terminamos por rogar por el fin de su desgracia. No niego que algunos pasajes puedan alargarse más de la cuenta, y que la obra seguramente no se habría visto afectada en absoluto si se hubiera recortado un poco, pero con el tiempo uno se va olvidando de esto y prefiere verlo no como un defecto, sino como una seña de identidad del autor.

Una de muchas, porque si bien Sergio Moreno maneja la pluma con maestría y guiado por nombres nada desconocidos por los que todos seguimos disfrutando del género de terror, también ha sabido darle personalidad a su trabajo, de un ritmo ágil pero que no desaprovecha momento alguno para ser detallista, tanto con sus personajes como sus escenarios, sabiendo donde apunta con el puñal cuando quiere hacer daño de verdad y manejando la intriga de modo que no querrás parar de leer . Y lo mejor de todo, aunque poca gente suele destacar la importancia de esto, es que se siente la comodidad, el placer que cada párrafo destila por el gusto a la literatura, con sus virtudes y sus defectos (a veces se abusa del uso de algunos términos), pero siempre buscando un estilo propio sin proponerse ser otro Stephen King del montón destinados a acabar en el olvido.. Algo que mucho autores con varios títulos a sus espaldas pierden o descuidan en su acomodamiento y su ego.

Supongo que ha llegado el momento de los "peros", y aparte de los mencionados pequeños errores relacionados con la narrativa (Por ejemplo, en una sola página se usa dos veces la expresión "no se paró a pensar") solo me llaman la atención dos, uno de índole personal y que podéis saltaros y otro terrible.
En un momento bastante avanzado de la trama se desvela la historia de uno de los personajes principales de la novela, y aunque apruebo y admiro toda muestra de crítica social y reivindicación, es este caso no puedo evitar sentir como si ésta, debido a su naturaleza imprevista, lo corto de su desarrollo y la poca relevancia que tiene en apariencia con la historia principal, existiera de manera forzada, exigida y que denota cierta incomodidad al ser escrita. Pero como digo, esto no va más allá de una opinión personal, lo serio viene ahora, y ni siquiera tiene que ver con Sergio y su relato...
Cualquiera que me conoce sabe como trato los libros, sabe que cuando termino de leer una novela podría volver a ponerla en la estantería de una librería y pasar como nuevo. Por eso me jode que un libro como éste, al que considero uno de los títulos más potentes del terror patrio del presente año tenga una labor de edición tan pobre que algunas de las páginas del final se han despegado inexplicablemente del lomo, haciendo que una futura e inminente relectura se convierta en un juego de malabares que inevitablemente hace perder parte del placer de la experiencia. Duele que un contenido de la calidad de la presente obra, del trabajo de ilustración de Alberto Góngora, que si bien no es de mis favoritos, su trabajo siempre es admirable, tenga un continente que no esté a la altura.

Pues si, EL OLOR DE LAS HOJAS MUERTAS es, como habéis leído un poco más arriba, uno de los mejores títulos de terror publicados este año que podéis encontrar. Una historia llena de imaginación, talento y sentimientos batidos para dar como resultado una historia terrorífica, emotiva, dura y cruel, en ocasiones injusta y con uno de esos desenlaces tan apoteósico que resulta difícil de digerir pero que no puedes parar de disfrutar.
Esta es una de esas novelas que son puro gozo pero que no evitan dejar cierto temor en el aire... preguntándote si el autor estará a la altura en su próxima obra al haber soltado aquí tal cantidad de artillería. ¿Cómo será el segundo asalto?

martes, 27 de junio de 2017

Ganador sorteo CENIZAS de Juan de Dios Garduño.

Y llegó el momento. Sois muchos los que habéis participado y por ello os estamos inmensamente agradecidos. Pero como decían en una famosa saga, "Solo puede quedar uno", y tras hacer recuento y dejar la suerte a manos de Sortea2, la afortunada que va a llevarse a casa el ejemplar firmado y dedicado de CENIZAS de Juan de Dios Garduño es:


Felicidades a Anita Moreno Medina. En breve contactaremos contigo para hacerte llegar tu ejemplar y que lo disfrutes lo antes posible.
Y a los demás, daros de nuevo las gracias por tan numerosa participación, pero no deseperéis, estamos planeando varios concursos, y puede que alguno de ellos os haga sudar la gota mucho a vosotros y a vuestro talento.

¡Nos vemos en la siguiente reseña!